8 películas que te darán un chute de felicidad al cuerpo

El cine tiene la capacidad de moldear nuestras emociones. Muchas veces, lo que vemos determina cómo nos sentimos después. Es parecido a esos sueños tan vívidos en los que, incluso después de despertarte, tu cuerpo al completo sigue manteniendo la sensación que te ha producido lo soñado. Contemplar otras vidas, saborearlas y vivir su glorioso final puede ser la solución a esos momentos donde tu propia historia necesita de un chute de felicidad y motivación.

Aquí te dejamos una lista con las ocho películas que te aportaran la dosis necesaria para subirte los ánimos hasta que comience el ansiado veranito.


1. Cuando Harry encontró a Sally (Rob Reiner, 1989)

Una película que desprende humor, ternura y verdad por los cuatro costados, por mucho que sea del 89, cuando el cine se permitía ser más azucarado que ahora. La novia de América por aquel entonces, Meg Ryan, y Billy Crystal son dos amigos que forjan su amor a través de los años mientras son testigos de sus diferentes parejas y fracasos sentimentales. Este clásico nos regaló una de las parejas con mayor feeling del cine contemporáneo, escenas míticas y, en resumen, un manual narrativo de cómo hacer la perfecta comedia romántica. Love wins.


2. Begin Again (John Carney, 2013)

Esta pequeña perla habla de las segundas oportunidades, y lo hace en un tono luminoso y optimista sin caer ni un segundo en la condescendencia o el drama fácil. De hecho, la vida de Greta y Dan, su caída y su vuelo al remontar están contados con un punto documental. Las calles de Nueva York y la música son los actores de reparto, y serían los protagonistas si no fuera porque Keira Knightley y Mark Ruffalo son demasiado buenos para permitirlo. Canción a canción, calle a calle, ves como lo imposible toma forma cuando, por arte de magia, alguien descubre tu talento en un bar cualquiera, el día más jodido de tu vida.


3. Moana (John Musker & Ron Clements, 2016)

Ya sabemos que cuando Pixar saca peli, hay que verla, porque asegura material de calidad. Moana, Vaiana en su título original, es la historia más feminista que ha creado hasta ahora. De hecho, es la primera película de Disney sin una trama romántica. Increíblemente colorista y luminosa, recrea un mundo repleto de paisajes paradisíacos y habitado por una princesa que lucha por vencer sus miedos y limitaciones, encontrarse a sí misma y forjar su destino. Mujer u hombre, el personaje principal te empuja a tirarte a la vida de cabeza con la seguridad de que vas a conquistarla.


4. Amanece en Edimburgo (Dexter Fletcher, 2014)

Dos jóvenes amigos vuelven de Afganistán dispuestos a retomar sus vidas y relaciones sentimentales tirando de buenrrollismo y felicidad de revista. Considerada una de las feel-good movies de referencia de los últimos años, esta película avanza al ritmo de las canciones del grupo escocés The Proclaimers y no se preocupa de que sus actores bailen ni canten a la perfección. No pretende ser el mejor musical ni el melodrama romántico del año, pero te da la dosis exacta de cada uno de los géneros embadurnada de miel adolescente con purpurina y te deja embriagado de esperanza en el futuro.


5. Elegidos para el triunfo (Jon Turteltaub, 1994)

La historia real del equipo jamaicano de bobsleigh en los JJOO de Invierno de Calgary 88 parece tener la mano de un super guionista detrás de los hechos. Cuatro atletas de un país que jamás ha visto la nieve deciden lanzarse a las tierras heladas de Canadá en busca de su sueño. Es una historia de superación en toda regla, con mucho humor noventero y lecciones de vida a cascoporro. Además, con papá Disney detrás de la adaptación. ¿Un poco demasiado moñas? Sí, pero a veces ya sienta bien.


6. Across the universe (Julie Taymor, 2008)

The Beatles poniéndole música a tu vida. Una vida donde el sueño americano de un joven trabajador de Liverpool se cruza con las ansias de libertad de una niña bien americana. Los años 60 y el movimiento hippie son más psicodélicos y musicales que nunca. Experimental en la forma, extravagante a veces, buenrollista y con azuquítar, además de buena. En resumen, esta película es igual que las canciones de aquellos cuatro chavales ingleses que inspiran con su música esta historia. Y sin descuidar el melodrama, claro, necesario para rematar el subidón final. Abre los ojos, los oídos y déjate llevar por este 'mágico tour del misterio'.


7. Criadas y señoras (Tate Taylor, 2011)

The Help —título original que se habría traducido literalmente como El Servicio— habla de ellas, las mujeres negras de los 60 que servían en las casas de sus 'señoras' blancas. De una forma amable pero a su vez empoderadora, esta película toma prestada la lucha por los derechos civiles y la emancipación de la mujer para contarnos una fábula donde la desigualdad social, de género y racial se pone patas arriba. Un precioso grupo de actrices —cómo olvidar a la oscarizada Octavia Spencer— y el humor color pastel del guión elaboran un canto luminoso en favor de la justicia y la igualdad.


8. Sing Street (John Carney, 2016)

Y para terminar, otra vez John Carney, la música y el espíritu de que el mundo guarda un as en la manga para ti. Ambientada en aquel Dublín en crisis que todavía desprendía ese olor a rancio de la Iglesia, esta peli es un coming of age ochentero que utiliza la música para sacudirse la decadencia de encima y de paso conquistar el amor. Dispuesto a llevarse a la chica que le gusta, al protagonista no le queda otra que montarse un grupo mientras intenta sobrevivir en una escuela católica llena de matones que le hacen la vida imposible. En Sing Street todo se vive mucho y muy intensamente, con humor, ternura y corazón.