6 joyas escondidas en Netflix de las que nadie te ha hablado todavía

Te ahorramos las matemáticas: podrías morir antes de acabar de ver todas las series y películas que tiene Netflix en su casi infinito catálogo. Por eso, como la gran mayoría de gente, tiendes a no comerte la cabeza, a dejarte llevar por la corriente y a ponerte uno tras otro los grandes hits que contiene la plataforma: que si Stranger Things, que si Black Mirror, que si Dark, que si Pulp Fiction... Pero hay muchísimo más bajo la superficie. Si rascas un poquito, y nosotros lo hemos hecho por ti para que te dediques única y exclusivamente a disfrutar de la vida en ultra HD, puedes encontrar algunas joyitas ocultas muy deliciosas.

Y estas son las seis mejores que hemos hallado en las profundidades de Netflix:

Given, Jess Bianchi, 2016

Muy pero que muy oculta encontramos esta película tan especial que narra la aventura a través de 15 países de una familia hawaiana amante del surf y de la libertad, pero contada desde la perspectiva inocente e infinitamente curiosa de un niño de seis años. 74 minutos de fotogramas flipantes que te devuelven esa ilusión infantil, tan necesaria, de querer tocarlo todo: el mar, la arena, el aire... Estrenada en 2016, Given es una mirada diferente a esa vida que tan bien creemos conocer. Una pena que quede sumergida bajo tantísimo producto mainstream.

Love, 2016

Aunque no te suene lo más mínimo, Love es probablemente una de las series que mejor representa el sentir milenial. Con la excusa de contarnos la historia de Mickey y Gus, dos jóvenes que se encuentran y enamoran tras combatir cada uno por su lado rupturas sentimentales, la serie de Judd Appatow explora esa concepción del amor y de la relaciones humanas que nada tiene que ver con lo que muestran las comedias románticas de Hollywood. Es un amor terrenal, honesto, escurridizo, maduro. Una serie sobre nuestra generación. Y la semana pasada se estrenó la tercera temporada.

Er ist wieder da (Ha vuelto), David Wnendt, 2015

¿Qué pasaría si Hitler despertara en Berlín en pleno 2014 sin recordar qué sucedió en 1945? Esta loca premisa es la base de la novela de Timur Vernes que David Wnendt quiso llevar al cine en 2015 en forma de falso documental. Y lo que podría haber quedado reducido a una mera colección de gags nazis políticamente incorrectos, acaba convirtiéndose con el paso del metraje en una excelente sátira social irreverente. ¿Podríamos volver a caer en las garras del nazismo? Miremos el ascenso de la ultraderecha en Europa y reflexionemos un instante.

Diario de una adolescente, Marielle Heller, 2015

Y hablando de irreverentes, esta pequeña joya oculta en Netflix se lleva la palma, aunque no alcanza ni de lejos el tono descarado y rebelde de la novela homónima sobre la que trabaja. Sin embargo, su frescura y su carácter subversivo la convierten en una de las grandes delicias del indie americano reciente. El camino de Minnie Goetze, una chica de 15 años con una insaciable curiosidad por la vida que, en mitad de su descubrimiento sexual, termina por follar con el novio de su madre. Una película sin tapujos, sin azúcares. Una película diferente.

Blue Ruin, Jeremy Saulnier, 2013

Han pasado casi cinco años desde el estreno de esta otra perlita del indie estadounidense, pero Blue Ruin continúa siendo inexplicablemente desconocida para buena parte de la gente. Una lástima porque este thriller es una auténtica bomba de sensaciones. Cuenta la historia de Dwight, un vagabundo de vida serena que entra en frenesí vengativo cuando descubre que un viejo conocido del pasado sale de prisión. No hay grandes presupuestos ni actores de Óscar tras ella, pero Blue Ruin te mantiene pegado al sofá con los ojos como platos. Pura vidilla para el cuerpo.

The Booth at the End, 2010

Sabemos que os encanta el sabor del binge watching, así que os traemos otra joyita en forma de serie para acabar. En este caso una cortita: diez episodios de 20 minutos cuya trama transcurre única y exclusivamente en la típica cafetería americana. Allí, un hombre misterioso concede deseos milagrosos a un precio muy alto: vender el alma al diablo y realizar encargos deplorables. Poco más puede decirse de The Booth at the End, salvo que es una de las producciones televisivas más enigmáticas que existen y que su grandeza descansa en los diálogos. Ojo: te vas a enganchar sí o sí. Consume con moderación.