Esta app recupera y vende la comida ‘imperfecta’ que acabaría en la basura

El dato es descorazonador: uno de cada tres alimentos producidos en el mundo acaba en la basura. Un derroche de recursos insostenible que unas cuantas empresas están decididas a combatir con nuevas formas de consumo más responsables. Con el planeta y con los millones de personas que pasan hambre en el mundo. Hace algún tiempo, os hablamos de la app weSAVEeat aunque hoy le toca el turno a I'm Perfect Food, la web que promete acabar para siempre con el despilfarro de la comida imperfecta. ¿Pero qué significa este concepto?

Según la web de esta iniciativa, la comida imperfecta abarca alimentos con defectos de empaquetado, lotes de productos incompletos, frutas o vegetales con defectos de forma o más maduros de la cuenta, alimentos próximos a su fecha de caducidad o alimentos que han sobrepasado su fecha de mejor consumo, es decir, que han perdido algo de calidad en cuanto a sabor o textura pero cuyo consumo continúa siendo saludable. Productos, en definitiva, que la industria no puede vender por cuestiones estéticas o de marketing.

Y con el lema “cuida el planeta, cuida tu economía” por bandera, I'm Perfect Food te permite registrarte en su supermercado online, añadir al carrito los productos imperfectos que deseas y comprarlos con descuentos de hasta el 80%. O bien te acercas a sus instalaciones a recogerlos o bien te lo mandan a casa con unos pequeños gastos de envío (de momento solo envían a Barcelona y Castelldefels, pero el objetivo de la empresa es expandirse). Una manera de ahorrar dinero y proteger al mismo tiempo el medio ambiente.

Según explicaba a La Vanguardia, Desiree Taboada, una de las creadoras de la web (también disponible en forma de app), el objetivo de I'm Perfect Food es ayudar a la industria a encontrar soluciones contra el desperdicio. Pero para que tenga sentido, añadía, es necesario también educar a los consumidores: “Hay que ir a comprar sin hambre, y habiendo hecho una lista de lo que vamos a cocinar. En alimentación la impulsividad viene por la voluntad de ahorrar, pero si al final termina en la basura, ese ahorro no es tal”. Un poquito más de educación y de alternativas siempre viene bien y, si se trata de comida, mucho mejor. Ojalá su ejemplo se extienda a otros ámbitos.